Azulica

Mi afición por la armónica blusera es muy reciente. La compré hace menos de un mes. Alguien me dijo que debía ponerle un nombre, pero juzgué procedente que no había que apresurarse en buscar un nombre e incrustárselo a la fuerza, sino que había que esperar a que el nombre cayera del cielo casi como aclamado por ella misma o como aquella pluma que va planeando por el celeste hasta posarse sobre una caja de bombones.

Un día [esto parece un cuento, primero el párrafo introductorio, luego el típico segundo párrafo que empieza con “un día…”] un día por la tarde, estaba yo tomando unas cañas en el Herjomar, sentado a una de las mesas y acompañado de una bella brasileña [que no, que no es un cuento], cuando empecé a preguntarle cómo se decía esto y aquello en portugués. Cuando le consulté sobre qué se contesta cuando alguien te pregunta cómo estás, soltó varias fórmulas, entre ellas la de tudo azulzinho.

Nos fijamos en el contraste que había entre las respuestas brasileñas más usadas, que expresaban alegría o mucha alegría, y la respuesta que yo solía escuchar en boca de irlandeses y ella en boca de americanos, esa de Not too bad, (no muy mal).

Después de algunos comentarios graciosos acerca del tema, yo, que tengo el cuello largo, me fijé en algo más: además de su escote me llamó la atención que la palabra azul en Brasil o en portugués exprese alegría, claridad, sosiego, ausencia de penas en definitiva, mientras que blue en inglés exprese tristeza, penar, …

Cuando le hice fijarse en esto, vino a mi mente aquel crucial momento de mi vida en que aprendí que blue es triste:

Timon: (Watching Simba, talking to Pumbaa) Gee. He looks blue.
Pumbaa: I’d say brownish-gold.
Timon: No, no, no. I mean, he’s depressed.
Pumbaa: Oh

Es de El Rey León. En la versión de España, como una traducción literal no tendría mucho sentido, lo tradujeron a algo así como: Parece un poco desinfladoYo le noto gordito.

En fin, este flash-back no lo comenté a la brasileña, no quería aburrirla demasiado. A la contrariedad blue versus azulzinho, ella repuso en tono de broma que blue debía ser un azul oscurillo o apagado, mientras que azulzinho sería celeste, o algo más radiante. Azulzinho como o céu. Seguramente tenía razón.

Cayó del cielo entonces un nombrecito para mi diatónica: Azulzinha. Mi interés por la lengua portuguesa vino casi al mismo tiempo que el de por la armónica de blues, (y por si fuera poco, la cajita en la que viene la armónica es azul, azul oscuro). Azulzinha habla de penares y alegrías.

Bueno, en cualquier caso no me negaréis que tiene más magia que otros nombres que había barajado antes: Dientecitos, Rompelabios, …

(El bautizo se llevó a cabo días después de la nominación, con whisky escocés)

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