40 millones

No, no me ha tocado la lotería. Cuarenta millones es el número de estudiantes de chino mandarín, según dijo el director del Instituto Confucio, Xu Lin, en un simposio internacional sobre la enseñanza del idioma.

Sin embargo, no mencionó cuántos estudiantes se estima que conseguirán dominar el idioma de verdad, uno de los más difíciles se mire como se mire.

Me permito echar un vistazo a Chino Chano, uno de los blogs más chulos sobre China, y encuentro que el blogger está echándose unas vacaciones, pero que no obstante nos dedica tiempo para responder a las preguntas de los lectores. Entre las preguntas que luego publica en el sitio, encuentro una que nos viene bien para el asunto que nos ocupa:

[Lector] Valora de 0 a 10 el interés REAL por aprender mandarín entre la comunidad extranjera residente en China.
[Blogger] Hay de todo, desde el que lo da por imposible desde el inicio, hasta el que se desvive por aprenderlo. Yo le pongo un 5, mitad sí y mitad no. Eso sí, de la mitad que optan por estudiarlo, sólo una parte logrará aprenderlo de verdad. El chino es muy, muy, muy, muy, muy difícil. Si no lo pronuncias perfecto los chinos no te entienden. Es muy fácil de olvidar y muy difícil de adquirir de forma natural (en la calle, con conversaciones). Hay un divorcio total entre habla y escritura. Reúne las dos grandes dificultades de la lingüística, que son el carácter tonal y la ausencia de un alfabeto fonético (el japonés es difícil de escribir pero no es tonal, el árabe es difícil de pronunciar pero tiene un alfabeto no muy grande, y el chino lo tiene todo). El chino es tela marinera, lo digo después de casi 10 años allí, con un nivel de niño pequeño.

Si ChinoChano tiene razón, la cifra de 40 millones se queda en 40 millones de buenas intenciones pero poco más. En la pregunta-respuesta se habla de los extranjeros que residen en China, cosa que en principio debe motivar bastante para aprender el idioma. De los que deciden aprender, no todos llegan a hacerlo de verdad. Me quedo también con esta frase: Es muy fácil de olvidar y muy difícil de adquirir de forma natural. Esto significa que estos 40 millones de estudiantes de mandarín lo tienen bastante jodido, pues sin residir en China es aún más fácil olvidar el idioma, y aún más difícil adquirirlo. ¿O no?

Algo para pensar: ¿Cuántos españoles han estudiado inglés? ¿Cuántos lo hablan de verdad? Y el inglés es un idioma relativamente sencillo para nosotros, y también cercano en diversos sentidos.

Pero si eres uno de esos 40 millones de 老外 que intentan aprender mandarín, no temas, no intento desilusionarte, hay algo que no he tenido en cuenta, algo que hace vacilar la balanza, una esperanza para esos 40 millones, una luz, una visión: se trata de que hoy más que ayer, y mañana más que hoy, no residir en China no es un gran gran gran inconveniente para la adquisición del idioma (como parece que quería yo hacer ver), ya que tenemos internet. Internet aquí acortando distancias como siempre, difuminando fronteras, ¿no es cierto? El aprendizaje de idiomas por internet, la adquisición de la L2 (si se puede hablar de L2 en este caso), o adquisición de la lengua extranjera (si se puede hablar de adquisición en este caso) es algo que está desarrollándose paulatinamente, así que paciencia, diligencia, auto-motivación y venga a hablar con chinos por videoconferencia.

De hecho, de nuevas técnicas de enseñanza del mandarín se habló en el simposio, así que esperemos resultados, y que China se ponga a exportar profes bien formados (no expertos del idioma, sino maestros buenos) a diestro y siniestro.

Para terminar con unas perogrulladas que nos dejen buen sabor de boca, pensemos que no hay nada fácil en la vida y que todo merece un esfuerzo.

Para saber más: aquí está la fuente de la noticia (China Daily), y aquí la tenemos en español (ADN).

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