¿A qué suenan las nubes?

Rompiendo la barrera del sonido. Flickr: arrayexception. CC.

Quizá no podamos saber a qué huelen las nubes, como preguntaba aquel anuncio de compresas, pero saber a qué suenan no parece tan descabellado ahora con propuestas como la de Escoitar.

Escoitar (“escuchar” en gallego) es una organización sin ánimo de lucro que se dedica, grosso modo, a la conservación de los sonidos de Galicia y a dar valor al patrimonio inmaterial. Una propuesta que merece todos mis respetos porque me parece muy bella y porque hace frente a la norma general donde prima lo visual por encima de todo.

Si bien es cierto que mencionan una red social llamada Social Soundscapes donde uno podría subir su entorno sonoro, ubicarlo en un punto del mapa y oir los paisajes aportados por el resto de usuarios, por ahora tengo más pistas de su existencia y no veo posibilidad alguna de subir yo un sonido aquí en el sitio de Escoitar. No obstante, no deja de ser un interesante proyecto y me ha hecho descubrir una creciente inquietud que desconocía: el interés por el paisaje sonoro.

Escoitar sigue la estela de otros proyectos como el World Soundscape Project, surgido a finales de los 60 en la Simon Fraser University (Vancouver), y cuyos investigadores integrantes proponían archivar paisajes sonoros ya entonces con la preocupación de la pérdida gradual de estos por culpa de la contaminación acústica entre otras cosas.

Supongo que de aquí a nada tendremos un Google Sounds o un Google Soundscape o algo por el estilo, quizá una red social donde los usuarios de todo el mundo se dediquen a capturar paisajes sonoros y ubicarlos luego en Google Maps. Pero… un momento, ¿no existe ya algo así? De hecho, parece que hay muchos sitios así, quizá debería haber un buscador que los integre todos. Aparte de los proyectos, instituciones y grupos que se mencionan en la website de Escoitar, (a saber: WFAE, Acoustic Ecology, Six Villages: Acoustic environment in change que estudia los cambios en los entornos sonoros de 6 pueblos europeos, Sound Transit donde podemos visitar un paisaje sonoro del punto A al punto B pasando por C, Earth Ear…), además de todos ellos, he encontrado también estos interesantes sitios:

Sonidos de México en Archivo Sonoro.

Paisajes sonoros de Madrid (Madrid no es sólo ruido urbano) en Madrid Soundscape.

Y un sitio muy bonito donde además de descubrir sonidos del muno, podemos hacer nuestro propio paisaje sonoro eligiendo distintos elementos (arroyo, viento, serpiente cascabel, búho, grillos…), se trata de Wild Music.

En fin, no sabemos a qué huelen las nubes pero, en realidad, ¿a quién le importa? hay muchos sonidos aún por descubrir aquí abajo, algunos incluso en peligro de extinción.

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