Josteando a hierro

Anfitrión es una palabra rarísima, no parece de este planeta. Bueno sí, parece griega, debe ser algún dios del Olimpo. Mejor una novela de Petronio…, o un anfibio del jurásico. Hospedar también es una palabra alienígena (¡alienígena! vaya palabro que se me ha escapado, sorry, quería decir alien), ¿quién sabe que significan estas palabras? Son de otra dimensión, quizá de la natural de Cervantes y otros dinosaurios. ¿Alojar dices? ¿alojamiento? Esto debe ser vocabulario especializado de cocina, de origen árabe muy probablemente, como aliñar o azafrán.

Ahora somos guays y modernos, somos tan cultos y sabemos tantos idiomas que se nos olvidan las palabras de nuestra lengua madre. Por suerte, claro, porque son palabras feas y rancias. Así es, ahora decimos host, hostear y hosting, sobretodo cuando hablamos de sitios web y demás stuff.

La verdad es que somos unos paletos, eso es, pero por si no te has dado cuenta, además pronunciamos las haches como jotas (ejemplo: “empresa de jostin”) y decimos espiderman. En México dicen spaiderman, pero aquí no se puede, ya te pasas de la raya si te pones tan angloide, te miran mal y te escupen on your face. Sigue leyendo

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Interface, interfase e interfaz

Interface es el término inglés, ¿cómo se dice en español?

Ante esta pregunta uno puede optar por varias salidas y quizá ninguna es la correcta. Es lo que le ha pasado a un académico, un doctor en algo de educación, un profe mío: nos deja un documento escrito por él y cada vez que leía interface o interfase podía sentir como un yunque se estrellaba contra mi cabecita. Por supuesto no es la primera vez que me topo con estos errores, pero verlo en foros, blogs y demás entornos donde uno normalmente comunica rápidamente y no se preocupa de dar formato a su texto, corregirlo, etc. es una cosa, pero verlo en un documento PDF supuestamente editado y corregido para su distribución (aunque sea en un circuito cerrado), y supuestamente escrito por un profesor que sabe de educación y de la lengua española y de las TIC, porque sus títulos así lo dicen, es otra cosa bien diferente.

Pero tampoco vamos a echarnos las manos a la cabeza. De momento vamos a aclarar el tema, Sigue leyendo

Panicar, paniquearse y apanicarse

Ninguno de estos está registrado en ningún diccionario de español, por ahora.

Sin embargo, yo he empezado a usar el verbo panicar casi sin darme cuenta. Primero lo oí en boca de mi novia y olvidé decirle que era incorrecto, así que después de oírlo unas cuantas veces más, me infectó. Su lengua madre es el francés y aunque habla español perfectamente, a veces se oye alguna interferencia. Un ejemplo de estas interferencias es el verbo que nos atañe, pues en francés sí existe (paniquer).

Mi caso no es el primero ni será el último de un hispanohablante que ve mutar su idiolecto por estar en contacto con hablantes que tienen el español como segunda lengua.

En cualquier caso, el verbo me gusta y me pregunté si existía. Después de unas búsquedas por internet, he dado con algunos datos interesantes: Sigue leyendo

Gargantuan Melee

La vie très horrifique du grand Gargantua, père de Pantagruel

Probando el nuevo MySpace, me entero de que Atom Rhumba siguen coleando y tienen un nuevo disco, con un título agresivo y bizarro: Gargantuan Melee. Álbum que al parecer fue elegido disco del mes por la publicación Mondo Sonoro. Me voy a esta publicación a leer la crítica y veo que empieza así:

¿Qué imagen más poderosa se os ocurre que una melé de Gargantúas? ¿Y quién debería ser el responsable de poner la banda sonora a esta brutal refriega? Atom Rhumba, naturalmente

Naturalmente. Y aunque el resto de lo que el redactor Álvaro Fierro escribe está genial y dan ganas de comprarse el disco, queda un poco ofuscado por la fallida traducción del título con la que se inicia. Sigue leyendo

Neologismos: garchativa

Hoy he comprobado los resultados del (por ahora insatisfactorio) bot buscaneologismos y me ha llamado la atención este enigmático vocablo:

http://twitter.com/#!/nuevaspalabras/status/3663636526534656

A día de hoy, Google da tan sólo 14 resultados para la búsqueda de garchativa, si buscáis ahora seguro que tiene algunos más (por lo menos uno más). Pero mi intención al guglear la palabrita no era ver el número de resultados sino encontrar una definición. Lamentablemente, quizá debido al bajo rendimiento de mis capacidades cognitivas, no logro vislumbrar el significado de garchativa leyendo el limitado contexto en el que aparecen. No tengo más remedio que Sigue leyendo

¡No me contestes!

¡Y que sea la última vez que lo haces!
– Pero mamá, que no ha sido culpa mía.
– ¡No me contestes! … ¿Y se puede saber dónde has puesto el bolígrafo?
– Ah, me has dicho que no te conteste, pues no te contesto.

Tengo tres hermano menores. Se puede decir por ello que mi casa ha sido siempre un sitio donde aburrimiento y paz no tenían cabida. Nunca se me ocurrió usar la primera grabadora que me regalaron para otra cosa más que para cantar y jugar a la radio, pero ahora desearía tener grabaciones de alguna que otra pelea doméstica, de las cuales se podría aprender algo o por lo menos daría pie a reflexiones.

Por suerte o por desgracia, algo me queda en la memoria de toda esa historia bélica-doméstica, como por ejemplo cuando mi madre decía ¡no me contestes! y mis hermanos dejaban de contestar a las preguntas de mi madre. Si consultamos contestar en el diccionario de la RAE vemos que la tercera acepción es: replicar, impugnar. Eso es lo que mi madre quería decir. ¿No entendían mis hermanos? Yo creo que sí, pero se aprovechaban de la ambigüedad para fastidiar un poco.

Con el tiempo mi madre dejó de decirlo así y optó por No me rechistes. Supongo que igual que pasó en mi casa, también en el mundo hispanohablante en general, ese uso particular del verbo contestar ha ido desapareciendo.

Neologismos: tecnotorpe

En la última entrada, hablando sobre la proliferación de profesores (de pacotilla) de idiomas en YouTube y similares, me salió casi mecánicamente un término que supuse que no existía: tecnotorpe, queriendo decir “alguien que tiene dificultad para desenvolverse con soltura con las nuevas tecnologías”.

Cuando digo que no existía, quiero decir que no existía en ningún diccionario (mucho menos en el de la RAE). De lo que no estaba tan seguro es de que nadie la hubiera usado antes. Ya me ha pasado alguna vez, creer que acuño una palabra o expresión para más tarde hacer una búsqueda en Google y ver que realmente ya ha sido usada antes, quizá por algún anónimo en algún foro, quizá por algún periodista en un artículo de un periódico nacional.

Tampoco he sido yo el primero en usar esta nueva palabra. Google da 325 resultados a fecha de hoy, aunque muchos de ellos se repiten, imagino que son enlaces o referencias. Pero ahí está, es una palabra en pañales. Google está tan poco familiarizada con ella, que nos sugiere Sigue leyendo