Oye Duolingo ¿se puede aprender un idioma traduciendo?

El inglés Ernest Scribbler escribió el chiste más gracioso del mundo, tan gracioso que quien lo escuchaba o leía, se moría literalmente de risa. Los británicos decidieron traducirlo al alemán para usarlo como arma contra las tropas nazis, pero claro, traducirlo era problemático, (el chiste era tan gracioso que un traductor leyó un par de palabras seguidas y quedó muy grave). Así que para solventar el problema, cada traductor tradujo una palabra.

Esto es un sketch de los Monty Python. Ignoro si un chiste puede matar a alguien de risa, pero lo que sí es cierto es que no se podría traducir de esa manera, porque la traducción de una palabra dependerá de su cotexto. Sin embargo… ¿y si en lugar de dar una palabra a cada traductor, le damos una frase?

¿Y si en lugar de un chiste traducimos una página web? ¿Y si en lugar de un grupo de traductores expertos tenemos a todo el mundo que desee apuntarse? Esa es, grosso modo, la mecánica de Duolingo, un servicio que pretende traducir sitios web con la ayuda de gente que quiera aprender el idioma que van a traducir. Los más inexpertos traducen las frases más sencillitas y los que más saben se encargan de las más complejas. Aún no puedo describir con exactitud el funcionamiento de su sistema de traducción colaborativa porque por el momento no he recibido la invitación, pero parece inevitable preguntarnos si uno puede realmente aprender el idioma así, simplemente traduciendo, como sugiere el video de presentación de Duolingo. Sigue leyendo

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Duolingo quiere tu ayuda para traducir la web.

[UPDATE 03/11/2011: Nuevo post sobre Duolingo aquí: ¿Se puede aprender un idioma traduciendo?]

Acabo de enterarme de la existencia de Duolingo, un nuevo servicio para aprender idiomas en la red, tan nuevo que de hecho aún no se ha abierto el telón, pero ya ha creado la suficiente expectación como para tenernos aquí escribiendo en el blog sin saber aún de qué va exactamente.

Brevemente: unos tipos inteligentes se preguntaron cómo podrían traducir miles de páginas de forma rápida y sin costes. La respuesta fue que tendrían que convencernos de que traduciendo vamos a aprender idiomas. Por lo que, aparentemente, los que quieran aprender idiomas de forma gratuita, podrán unirse a Duolingo y se pondrán a traducir frase por frase, la comunidad votará las traducciones, y los resultados, dicen, son buenos, es decir que son como traducciones profesionales. Los que hayan participado alguna vez en un proyecto de traducción colaborativa estarán familiarizados con esta mecánica de crowdsourcing. Igual que un programa libre o un servicio web recurre a su comunidad de seguidores para la traducción a diversas lenguas, y funciona (ejemplos son Twitter y Flattr); Duolingo recurrirá a los aprendientes de idiomas de todo el mundo. Bueno, empezará sólo con tres idiomas: Inglés, Alemán y Español, (de esos tres idiomas, dos son muy demandados por los internautas) pero todo indica a que no quieren quedarse ahí. Sigue leyendo

Gargantuan Melee

La vie très horrifique du grand Gargantua, père de Pantagruel

Probando el nuevo MySpace, me entero de que Atom Rhumba siguen coleando y tienen un nuevo disco, con un título agresivo y bizarro: Gargantuan Melee. Álbum que al parecer fue elegido disco del mes por la publicación Mondo Sonoro. Me voy a esta publicación a leer la crítica y veo que empieza así:

¿Qué imagen más poderosa se os ocurre que una melé de Gargantúas? ¿Y quién debería ser el responsable de poner la banda sonora a esta brutal refriega? Atom Rhumba, naturalmente

Naturalmente. Y aunque el resto de lo que el redactor Álvaro Fierro escribe está genial y dan ganas de comprarse el disco, queda un poco ofuscado por la fallida traducción del título con la que se inicia. Sigue leyendo

Palabras “intraducibles”

Intraducible es uno de esos términos que uno siempre pondría entre comillas, porque en realidad, ¿qué es intraducible? o mejor ¿qué no es intraducible? En cualquier caso, aquí va una breve lista de palabras que he encontrado en sitios como este, este y este otro, palabras interesantes que no se pueden traducir sin recurrir a definirlas.

Mamihlapinatapai, de en la lengua de los yaganes: dícese de un encuentro de miradas entre dos personas, cada una de las cuales espera que la otra comience una acción que ambos desean pero que ninguno se anima a iniciar. Parece que esta palabra está en el libro Guiness de los Récords.

Treppenwitz, del alemán, hace referencia a cuando se te ocurre la respuesta correcta cuando el momento adecuado de decirla ya ha pasado. Es un sentimiento un poco frustrado porque ya no puedes emplear tu ocurrencia, el interlocutor ya no está contigo o la conversación ha tomado otro rumbo. A esto mismo, en francés se llama l’esprit de l’escalier, aunque muchos no conocen la expresión.

Mokita, de Nueva Guinea. Verdad conocida por todos, pero que nadie revela

Jayus, en indonesio, es un chiste tan malo que uno no puede evitar reírse.

Iktsuarpok, en el idioma esquimal, significa salir fuera para ver si viene alguien. (!!!)

Kyoikumama, madre que anima fervientemente a su hijo a tener éxito académico.

见外 jiànwài del mandarín. Literalmente “mirar exterior”, se refiere al acto de tratar a un supuesto amigo como si fuera un extraño, especialmente agradeciéndole mucho y siendo extremadamente amable.

咱们 zánmen, también del mandarín, significa “nosotros” pero más específicamente “tú y yo”, excluyendo al resto.

Si te gusta este tema, échale un vistazo a este proyecto colaborativo, donde se puede encontrar una miríada de aportaciones sobre palabras intraducibles y sobre la misma intraducibilidad.

Apuntes visuales

Cuando tomaba apuntes en la universidad, en momentos de aburrimiento me dedicaba a dibujar cosas que no venían a cuento, en los márgenes o entre párrafos. También cuando estudiaba en época de exámenes, uno podía distraerse fácilmente pues el bloque de letras y páginas que tenía entre codo y codo no era muy atractivo. Ahora sabría muy bien como conducir esta fuerza creativa a hacer más eficientes y atractivos los apuntes y su estudio.

¿Qué tal? ¿Os parece efectivo?

Por cierto, en inglés se llama sketchnoting o visual note-taking, ¿Cómo lo llamaríais en español?

Restaurante Chino “Translate Server Error”

Imagina que uno se tatúa en el antebrazo unos caracteres chinos muy bonitos y le preguntamos qué significa y nos dice que significa El poder del espíritu grande. Imagina que en realidad no significa eso, sino Camión zanahoria para Juan por ejemplo, pero claro, eso él no lo sabe y va muy orgulloso con su tatuaje en el antebrazo. Imaginad ahora que pasa lo mismo pero en lugar de con un antebrazo, con los rótulos de un restaurante. Algo parecido ha sucedido, y es que no hay que fiarse de los traductores automáticos. Sigue leyendo

El pragmatismo de los delfines, ejemplo para los políticos.

Me recordó un twit de Andrés Puentes el considerable gasto en intérpretes que se da en el Senado.

El absurdo es aplastante, cuando tenemos en cuenta que los intérpretes están ahí para traducir cuando a algún parlamentario se le antoje hablar en otro idioma, pero no para traducir lo que se diga en español, puesto que se presupone que todos entienden el español. ¿No se supone también que todos saben hablar español, no sólo entenderlo?

El absurdo es aún más brutal si recordamos que estamos viviendo tiempos en los que no se puede tirar dinero, menos cediendo a caprichos de políticos.

Para el año 2011, se destinarán 350.000 euros a los intérpretes que traducirán a los parlamentarios que decidan dirigirse a la Cámara en catalán, euskera, gallego o valenciano. Así fue aprobado por la Mesa de la Cámara el pasado miércoles y así se incluirá en los Presupuestos Generales del Estado. La Voz Libre, 4 octubre 2010 (La negrita es mía).

Una cosa es defender tu idioma, cosa que veo genial y admirable, porque me encantan los idiomas y me gusta la variedad lingüística que hay en España. Otra cosa es comportarse como un niño engreído y enfadado, y hacer que los demás te pongan un intérprete para que la comunicación sea efectiva. Porque ustedes, caballeros, están ahí para comunicarse, ¿no? no para jugar, ni jugar entre ustedes, ni jugar con el dinero de los contribuyentes.

Se pierde el sentido común, no se ve el bosque por culpa de los árboles, se cae en el absurdo.

Me gustaría que los políticos aprendieran de los estudiantes Erasmus, de los comerciantes de Estambul, o mejor aún, de los delfines. Parece ser, según un estudio, que cuando distintas especies de delfín se reúnen, intentan un lenguaje común, ¿no es bonito?

Delfines con lenguaje común

Foto de LaPrimaDonna, Flickr. Textos añadidos.