La importancia de ser subtitulado

Hace unos días me encontraba en Escocia intentando ver alguna película por internet y recordé una micro-conversación en Twitter que empezó con un tuit de Tíscar Lara:

Por qué los programas de TV no cuelgan sus vídeos con los subtítulos o al menos el texto, aunque sea por separado? Serían de mucha utilidad

Era 3 de diciembre, Día internacional de las personas con discapacidad. Creo que Tíscar se refería a la utilidad de los subtítulos para las personas con discapacidad auditiva.

Yo: @tiscar Y bueno también para los que aprenden español, muchos buscan eso

Tíscar: @aalaminos sí tb xa aprender español. Lo q me sorprende es q no se publiquen cuando es un trabajo ya hecho. Falta cultura d la reutilización

Recordé esa situación porque estaba buscando películas con subtítulos (en inglés) en Blinkbox y no encontré nada. Las únicas con subtítulos disponibles, claro, eran las de habla no inglesa. En realidad, creo que ocurre lo mismo en Filmin aquí en España, pero en el caso de la lengua inglesa me sorprende aún más ya que existe muchísima gente que habla este idioma como segunda lengua, y tantísimos que la hablan a un nivel que les permite manejarse bien pero no pueden entender una peli al cien por cien si no cuenta con subtítulos.

Así que esa noche nos quedamos sin ver película, y Blinkbox se quedó sin mis dos o tres libras esterlinas. Y ahora me pregunto: ¿cuántas libras perderá Blinkbox al día por no contar con subtítulos? Sigue leyendo

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Oye Duolingo ¿se puede aprender un idioma traduciendo?

El inglés Ernest Scribbler escribió el chiste más gracioso del mundo, tan gracioso que quien lo escuchaba o leía, se moría literalmente de risa. Los británicos decidieron traducirlo al alemán para usarlo como arma contra las tropas nazis, pero claro, traducirlo era problemático, (el chiste era tan gracioso que un traductor leyó un par de palabras seguidas y quedó muy grave). Así que para solventar el problema, cada traductor tradujo una palabra.

Esto es un sketch de los Monty Python. Ignoro si un chiste puede matar a alguien de risa, pero lo que sí es cierto es que no se podría traducir de esa manera, porque la traducción de una palabra dependerá de su cotexto. Sin embargo… ¿y si en lugar de dar una palabra a cada traductor, le damos una frase?

¿Y si en lugar de un chiste traducimos una página web? ¿Y si en lugar de un grupo de traductores expertos tenemos a todo el mundo que desee apuntarse? Esa es, grosso modo, la mecánica de Duolingo, un servicio que pretende traducir sitios web con la ayuda de gente que quiera aprender el idioma que van a traducir. Los más inexpertos traducen las frases más sencillitas y los que más saben se encargan de las más complejas. Aún no puedo describir con exactitud el funcionamiento de su sistema de traducción colaborativa porque por el momento no he recibido la invitación, pero parece inevitable preguntarnos si uno puede realmente aprender el idioma así, simplemente traduciendo, como sugiere el video de presentación de Duolingo. Sigue leyendo

¿Qué idiomas son más buscados en Internet?

He estado jugando un poco con Google Trends para ver qué idiomas quieren aprender los internautas. Con Google Trends se puede, por ejemplo, ver si la gente ha gugleado más “curso de alemán” o “curso de francés”.

Antes de comparar la popularidad de los idiomas, podemos ver primero cómo suele buscar la gente un determinado curso de idioma. Aquí un ejemplo:

Curso vs aprender

Comparación del volumen de búsquedas para "curso de inglés", "curso inglés" y "aprender inglés".

Cómo vemos, parece que la gente busca sobre todo “curso inglés”. Los datos son globales y corresponden a los últimos 12 meses. Más abajo, tenemos datos específicos por países y ciudades. Así vemos que, curiosamente, en Ecuador se busca sobre todo “aprender idiomas” muy en retrimento de las otras dos opciones:

Resultados por región. Azul: "curso de inglés. Rojo: "aprender inglés". Naranja: "curso inglés".

Ahora vamos a ver si la gente busca más “curso chino” (en rojo) o “curso inglés” (en azul). Resultados por ciudades: Sigue leyendo

Conversación sobre PPSOE con aprendices de español

Mañana es día de votaciones para elegir quiénes serán los gestores de España durante los próximo cuatro años. A cuento de  estas elecciones tuvimos hace una semana, la oportunidad de ver un debate entre los dos candidatos con más votantes. Muchas críticas se vieron en las redes sociales (en Internet y en la calle) contra este apoyo al bipartidismo por parte de los medios de “desinformación”.

PPSOE

Al día siguiente decidí llevar el tema a la clase de español.

Son estudiantes adultos, residentes en España y que vienen a clase sobre todo para pasar un buen rato hablando y aprendiendo cosas interesantes. Por eso muchas veces la clase se convierte en una conversación libre en la que yo tomo un papel de provocador, haciendo preguntas concretas, por ejemplo a los que tienen menos iniciativa, o adoptando una posición poco popular en un debate en el que todos parecen estar más o menos de acuerdo.

Siempre está bien acompañar las clases con material visual así que preparé esto que comparto aquí en formato PDF.

¿Y por qué hablar de esto en clase? Pues porque consideré que podría ser un tema interesante y parece que no me equivoqué. Ellos en realidad no tienen ni idea de política de España, vamos que no saben qué es PP ni PSOE. Pero en el fondo tenían ganas de conocer el panorama político, o al menos eso parece. El problema es, imagino, que leer sobre política en la prensa (encima en un idioma que no dominas) o ver el telediario te debe quitar las pocas ganas que tengas de conocer. Así que ¿por qué no entrar poco a poco y desde un prisma algo más… pop? 

El documento en realidad no habla tanto de partidos políticos como de protestas populares. En el par de páginas vemos tanto imágenes como texto. Imágenes como la del logo de PPSOE (que les tomó tiempo darse cuenta que en realidad era una fusión de los logos de los dos partidos mayoritarios) o el paquete de tabaco de PSOE les encantaron. También frases como la de “apaga la tele, enchufa el cerebro” o “no podemos apretarnos el cinturón y bajarnos los pantalones” (esta última no está en el archivo PDF, la incluí yo durante la conversación).

Fue interesante (y gracioso) ver algunos intentos de los estudiantes por descifrar “No hay pan pa tanto chorizo” sin conocer el otro significado de chorizo. Y me sorprendió que uno de ellos conociera el concepto de generación ni-ni. Por otro lado, no recuerdo cómo conseguí explicar “Nos la metieron de veras” sin caer en la vulgaridad o quizá caí en la vulgaridad de traducir al inglés.

Después de unos 40 minutos de conversaciones alrededor de las imágenes, dividí la clase en dos grupos, para que uno fuera PP y otro PSOE, e hicimos mini-debates sobre eutanasia, matrimonio gay, aborto y legalización de marihuana (sobre este último tema, en realidad, no hay debate entre PP y PSOE, pero lo incluí por petición popular). Primero les expliqué, grosso modo, que defendía uno y otro, pero los que representaban al PP no se sentían muy cómodos teniendo que defender una opinión ajena (y alejada), y acabaron mostrando sus propias opiniones progresistas. Al final tuve que hacer yo de PP más de una vez.

 

Decir sorry en lugar de perdón

El otro día me comentaron que en Bilbao la gente dice “barkatu” en lugar de “perdón”. Incluso los que no hablan nada de euskera, dicen “barkatu”. La razón, según me dijeron, es que cuesta más decir “perdón”. No estoy completamente seguro de qué significaría este “cuesta más decir”, pero intuyo que sencillamente “perdón” suena demasiado grave. “Barkatu” pesa menos, por así decirlo, y sale con más facilidad. Me pareció razonable.

Y de hecho me vino a la cabeza un fenómeno quizá relacionado: el caso de “sorry” que tanto parece usarse entre los jóvenes en foros de internet.

describe lo que traes puesto (sorry tema muerto). Aquí

Otra pregunta sorry, esta ba (sic) para los mas veteranos de la serie. Aquí.

Ahora sí va la foto (sorry). Aquí.

Va de vinos, sorry. Aquí.

Sorry… De donde son? Aquí.

Parece que el fenómeno se da a los dos lados del charco.

Y mientras escribo este post, recuerdo haber usado “sorry” yo mismo en Twitter, disculpándome por un chiste tonto:

@eumanismo:

existir y haber no son las versiones intransitivas de ser? Otras opiñones?

@aalaminos:

@eumanismo Otra opiñón complementaria: son las versiones frígidas de “ser”, no son verbos copulativos… sorry

Sin embargo, no me parece que se use “sorry” en el lenguaje hablado. Al menos, por  los entornos donde me muevo no lo he escuchado nunca, a no ser que se diga de forma humorística. De forma humorística, he oído “thank you”, “perfect”, “great”, “danke”, “merci”, “das ist gut”… Supongo que llega un momento en el que se vuelve normal, y no se puede decir que sea humorístico porque no le hace gracia a nadie.

Parece que la cosa es tomar una palabra de otro idioma para no sonar demasiado solemne. Pero parece lógico pensar que al adoptar una palabra que se encargue de este registro informal, estamos relegando a la palabra del idioma propio a sonar más solemne aún. Don’t you think?

¿Qué os parece a vosotros? ¿Pasa esto en otros idiomas? ¿Se os ocurre otro ejemplo parecido?

Spam Mambo

Hace tiempo, quizá hace años, me hice un perfil en ExchangeALanguage.com, una de tantas plataformas en la red dedicadas a los intercambios lingüísticos. Mi intención era probarla y demás pero la olvidé completamente. ¿Cuántas cuentas y perfiles tendré por ahí olvidados?

El caso es que desde hace poco me llegan unos mensajes muy graciosos a mi correo, de parte de usuarios de esta comunidad. Aquí un ejemplo:

unis mambo

Esto da una malísima imagen a la plataforma, claro está, aunque también es cierto que te recuerda que tienes una cuenta en esta comunidad, con lo que la posibilidades de que entres en tu cuenta, aunque sea sólo para comprobar el perfil de alguien con apellido de baile cubano, se multiplican.

Creo que la primera vez que recibí un mensaje de este tipo fue en LinkedIn, pero era un poco más elaborado. El mensaje me lo mandaba una mujer que contactaba conmigo porque tenía que compartir con ella una herencia, ya que yo era un lejano pariente del difunto. O una historia así.

En cuanto al mensaje del ejemplo, me llama la atención lingüísticamente y por eso le hago pantallazo. Quizá un día pueda construir un pequeño museo de los horrores. Muchas son las preguntas que me surgen: ¿Es una traducción automática? En este caso, ¿quizá está traducido de una lengua donde no se usan comas? Si no es una traducción automática, ¿cuál es la lengua madre del redactor? incluso la fantasía se pone a galopar cuando me pregunto ¿Dónde está el redactor en el momento de escribir esto? ¿Qué piensa? ¿Quién es? Y lo más importante sin duda, ¿existe el apellido Mambo? En caso afirmativo, ¿por qué no puedo yo tener un apellido así? Toni Mambo suena tremendo.

Gamification, una renovada tendencia

Tenemos aquí un concepto que está ganando presencia sobre todo en entornos empresariales y en educación.

Como toda palabra de moda, su definición es a veces confusa y ambigua, parece definir algo y hay que ser cauto porque muchos vendrán a dar gato por liebre. Pero por el momento, el artículo de la Wikipedia en inglés puede dar una idea.

Se trataría, grosso modo, de la implementación de elementos propiamente lúdicos en áreas o actividades tradicionalmente ajenas al juego, como aplicaciones, páginas web, cursos de formación, ciertos departamentos…, con el fin de volverlas más divertidas y atraer/enganchar al usuario/consumidor, o animarles a hacer algo que siempre ha sido aburrido.

Algunos elementos típicos son: trofeos, interactividad, niveles, tablas de clasificación, barras de progreso, sorpresas, pequeños desafíos, etc.

Con ello, se puede conseguir por ejemplo que el usuario informe sobre su localización (Foursquare) o que aporte buena cantidad/calidad de contenidos (foros). Un ejemplo de este último son los foros de Burbuja, donde la foto del avatar aumenta con el número de aportaciones que hace el usuario; estas aportaciones pueden obtener agradecimientos por parte de otros usuarios (al estilo del botón Me gusta); sólo los que han pasado la barrera de no-sé-cuántos mensajes publicados pueden acceder al foro de veteranos; el título que acompaña al usuario varía según su experiencia; etc.

Buenos ejemplos de cómo convencer a la gente de hacer algo dándole un toque divertido, se pueden encontrar también en TheFunTheory, es una iniciativa de Volkswagen donde la gente aporta ideas que han conseguido bajar la velocidad media en cierto tramo de la ciudad (una cámara/radar muestra la velocidad a la que circulan los coches y parte del dinero de las multas va a parar por sorteo (¿mensual?) a uno de los que sí respetaron el límite de velocidad), hacer que en el metro la gente use más las escaleras que las escaleras mecánicas (convirtiendo los escalones en teclas de piano), hacer que los habitantes de cierta ciudad bajen su consumo de electricidad (mostrándoles junto con la factura mensual, dos barras: una que representa el consumo propio, y otra el consumo medio de sus vecinos), etc.

Pero entonces, ¿es el premio de Empleado del Mes un ejemplo primitivo de esta tendencia ludificadora? ¿Y la tarjeta que te da un restaurante para que selles cada vez que consumas y a la décima tienes cena gratis? ¿Y una oferta dos por uno en el Mercadona? Dejo abiertas estas cuestiones.

Lo importante, a mi modo de ver, no es tanto su uso en márketing, si no el potencial que esta tendencia tiene en educación y en la empresa para conseguir que los los estudiantes/trabajadores sean más eficientes al mismo tiempo que más felices. Muchas veces se ha contrapuesto productividad con felicidad, pero creo que es evidente que si los trabajadores disfrutan de un entorno divertido bien diseñado puede conducirles a involucrarse más y ser más productivos, del mismo modo que un curso bien diseñado puede hacer que los estudiantes no sean… personas que estudian, sino personas que se divierten aprendiendo. Me parece que la clave está en el buen diseño, por eso quizá la inmensa mayoría de videojuegos educativos o plataformas de e-learning supuestamente lúdicas fracasan, porque han sido diseñados por pedagogos o profesores, sin contar con la colaboración de diseñadores de videojuegos quienes podrían ayudar a hacer el aprendizaje más implícito. ¿Me estoy columpiando?

Espero vuestras aportaciones y volveremos al tema más adelante, para profundizar en ciertos campos, pero antes… ¿cómo llamamos a esta tendencia?

Muchos han tomado el término en inglés tal cual: gamification. Alguno se ha atrevido a traducirlo como jueguización. También ronda por ahí con más popularidad el término ludificación. Como los sufijos –ificar e –izar son prácticamente lo mismo, supongo que otra alternativa podría ser ludización. ¿Qué me decís?